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ANDALUCISTAS POR COIN

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lunes, 10 de agosto de 2009

Los grupos andalucistas homenajean a Blas Infante en el cine Jaúregui


Blas Infante, su memoria e ideales por una "Andalucía libre", volvieron 73 años después de su muerte al antiguo cine Jáuregui, donde estuvo preso ocho días antes de ser asesinado por miembros de la Falange en el kilómetro 4 de carretera de Carmona, en Sevilla.

Desde ayer, una placa-pegatina con una pequeña fotografía de Blas Infante sonriente preside el edificio del antiguo cine Jáuregui de Sevilla (ahora ocupado por un supermercado), que fue habilitado como cárcel en 1936 por los militares golpistas, informa Efe.

Tras ser detenido en Coria del Río, Infante pasó allí los últimos ocho días de su vida antes de ser fusilado.


Ocho organizaciones políticas y sindicales nacionalistas, como el Partido Andalucista, CUT-BAI, SAT, PSA, BNA o JJ AA, convocaron el acto por el 73 aniversario de su asesinato, al que asistieron alrededor de un centenar de personas. Un homenaje que, por primera vez, se celebró a las puertas del antiguo cine, ubicado en la actual Plaza Jerónimo de Córdoba.


Durante el acto, el abogado Estanislao Naranjo Infante, nieto del homenajeado, destacó ante los asistentes la "barbaridad y la infamia" jurídica y legal que supuso la sentencia de muerte dictada por un tribunal franquista contra su abuelo en 1940, cuatro años después de su fusilamiento.

Como acto simbólico de protesta, la sentencia fue públicamente destruida por los intervinientes antes de descubrirse la placa en la fachada del antiguo cine, donde los asistentes guardaron un minuto de silencio por la muerte recientemente de la hija mayor de Blas Infante, María Luisa.
Nación y pueblo.
Durante el homenaje, en el que intervinieron también dirigentes políticos como la secretaria general del PA, Pilar González, Juan Manuel Sánchez Gordillo (CUT-BAI) o Diego Cañamero (SAT), se leyó un comunicado conjunto en el que se criticaba que Andalucía siguiera "sin ser reconocida como Nación ni los andaluces como pueblo".

El mensaje de Blas Infante, "no sólo mantiene plena vigencia, sino que constituye la meta de las organizaciones nacionalistas andaluzas, por lo que seguiremos aspirando a la elaboración de un Estado libre andaluz", indica el manifiesto.

sábado, 8 de agosto de 2009

HOMENAJE A BLAS INFANTE

Hermanas y hermanos andaluces:

Me llamo Antonio Manuel.

Antonio por mi abuelo materno, El Carbonero.

Y Manuel por mi abuelo paterno, El Latonero.

Mi abuelo Antonio fue jornalero y anarquista. Se dejó la piel por los más débiles sin esperar que los más débiles se lo agradecieran. En el penal del Puerto aprendió a leer con Shakespeare y Cervantes. Él me enseñó a amar la vida, la cultura y la libertad más allá de lo saludable.

Mi abuelo Manuel fue artesano y apolítico. No estuvo en más cárcel que la de su conciencia y su taller de dos metros cuadrados. Mi padre todavía conserva las herramientas y la técnica artesanal de su padre. De ellos aprendí a poner el alma en todo lo que hago.

Mi abuelo Antonio y mi abuelo Manuel no se parecían en nada. Pero los dos se lavaban igual antes de comer. Se arremangaban hasta los codos. Se mojaban la cara. Se frotaban los ojos. La boca. Las orejas. Tomaban y expulsaban el agua por la nariz. Y terminaban frotándose el pelo.

El año pasado estuve en la Gran Mezquita de Agadez en Níger. Yo no soy musulmán. Así que para entrar en ella tuve que imitar a un niño que hacía la ablución a mi lado. El niño se arremangó hasta los codos. Se mojó la cara. Se frotó los ojos. La boca. Las orejas. Tomó y expulsó el agua por la nariz. Y terminó frotándose el pelo. Aquel niño negro y africano se lavó exactamente igual que mis abuelos antes de comer. O mejor dicho: mis abuelos andaluces se lavaban como musulmanes antes de rezar. Como lo hicieron los padres de sus padres. Sin saber por qué. Mi padre todavía se lava así.

Yo no.

Mi abuela Rosario era jornalera. Y mi abuela Angelita, modista. La una casi atea. La otra, católica. Diferentes como la noche y el día. Pero las dos hacían sábado. Brillara el sol o lloviera a mares, mis abuelas abrían las ventanas, los balcones, las puertas. Las dos ponían la casa patas arriba. Y las dos desnudaban las tripas de su hogar a los ojos de la gente. Cualquiera que pasara por la calle sabía el color de las sábanas, del suelo, de las sillas, del techo. Siempre me pregunté por qué limpiaban así incluso cuando la humedad del ambiente lo desaconsejaba. ¿Por qué precisamente un sábado, un día normal para la mujer enclaustrada de entonces? ¿Y por qué de rodillas si el resto de la semana fregaban de pie?

Los judíos no pueden realizar actividad alguna durante el sabbat. Desde el ocaso del viernes al ocaso del sábado. No trabajan fuera ni dentro de casa. No pueden cocinar. Ni encender fuego siquiera. Hasta hace bien poco, parecer judío o morisco en Andalucía implicaba expropiación, destierro, cárcel o muerte. Muchos salvaron sus negocios acusando a la competencia de herejía. Moro o marrano aún son insultos socialmente aceptados.

Las mujeres que limpiaban su casa como esclavas, todos los sábados, con las puertas y las ventanas abiertas de par en par, se estaban autoexculpando públicamente de parecer judías. Al principio lo hicieron para sobrevivir. Luego sus hijas y las hijas de sus hijas continuaron haciendo sábado sin saber por qué.

Mi madre todavía lo hace. Mis hermanas no. Ni yo tampoco.

Decía Blas Infante que todos los hombres y mujeres conducimos en sí, a nuestros abuelos arcaicos. Que nuestra vida actual es un complejo de vidas de nuestros antepasados, del cual somos una actual resultante. Y tenía razón. Pero yo, que me llamo como mis abuelos, que heredado de ellos su actitud vital en defensa de los más débiles, su pasión por Andalucía, la cultura y la libertad, no hago sábado como mi madre ni me lavo antes de comer como mi padre. ¿Por qué? ¿Por qué yo? ¿Qué ha cambiado para que sea yo quien rompa una cadena de siglos? Sin lugar a dudas, ha cambiado Andalucía. Y nosotros con ella.

La realidad que conoció Blas Infante no es la realidad de ahora. Ni siquiera la realidad de hace 30 años. Andalucía es otra. Y otro el pueblo andaluz.

Andalucía no es la jornalera y subdesarrollada que marcó la infancia de Blas Infante y la mía propia.

Ni el pueblo andaluz el mismo de aquel 4 de diciembre que ni Blas Infante ni yo conocimos. Ese que dicen que movilizó a millones de andaluces para conseguir lo que todavía no ha conseguido ni conseguirá ningún otro pueblo de España. Cuentan que salieron a la calle con banderas prohibidas. Que pedían tierra y libertad. La tierra, con los pies en el suelo. La libertad, con los puños en alto, apretando el aire en señal de pertenencia. No fue un sentimiento impostado. Había verdad. Había Andalucía. Pero el tiempo aniquila con la misma desidia las emociones y las células de la cara. Aquello pasó y no volverá a pasar jamás.

Aceptémoslo.

Andalucía es otra.

Y otro el pueblo andaluz.

Y la culpa es mía. Y de mi generación. Nosotros ya no somos los hijos del agobio sino de la abundancia. Los hijos del consumo globalizado. Del bienestar. Ya no somos la generación de los puños rebeldes sino la generación de los puños dóciles. La generación de la indiferencia.

La generación que enterrará el alma de Andalucía.

Dicen que durante un viaje astral el cuerpo se separa del alma. Que te puedes mirar abajo y verte sin alma o mirar arriba y verte sin cuerpo. Y que no te mueres mientras no se rompa un cordón de plata que hilvana tu cuerpo con el alma.

Hace demasiado tiempo que el alma de Andalucía vive desligada de su cuerpo. Ocultando lo que fue y simulando lo que nunca a llegó a ser. Al principio, por instinto de supervivencia. Luego, sin saber por qué. Cultura es aquello que queda después de haber sido olvidado. Los andaluces olvidamos por qué nos lavamos las manos como musulmanes y por qué hacíamos sábado para no parecer judíos. Pero lo hemos seguido haciendo durante siglos como huellas vivas de nuestra resistencia cultural a un modo impuesto y extraño de entender la vida.

Blas Infante llamó a esta época de resistencia cultural “era flamenca”. Y la definió como una actitud, como un “fluir subterráneo, oculto o inexpreso, del estilo andaluz, creando sus hechos culturales como el ladrón que se oculta entre sombras”. No hay persona ni pueblo que hubiera sobrevivido a esta esquizofrenia sin perder la memoria y su identidad. Andalucía lo consiguió como siempre lo ha hecho: transformando la realidad para hacerla suya. Convirtiendo su instinto de conservación en cultura. Andalucía es camaleónica y ha hecho del mimetismo y del camuflaje su manera de ser y sobrevivir. Por eso, a pesar de todo, su alma ha permanecido casi intacta en esencia. Pero conmigo, con mi generación, buena parte de estas huellas, de nuestra cultura más auténtica, de nuestra actitud frente a la vida, de nuestra alma, se extinguirá para siempre.

Me refiero a la cultura íntimamente ligada al modo de vida rural y jornalero. A la cultura de la tierra. A la cultura de la resistencia. A la era flamenca. Los jornaleros han ejercido de reserva étnica de aquella Andalucía clandestina, morisca y conversa. Fueron el cordón de plata que la mantuvo viva. Hasta hoy. Con la desaparición del jornalero, se extingue su cultura. Y sin él, se extingue el alma de Andalucía.

Y sin alma, no somos nadie.

El alma de un pueblo es su identidad cultural. Y sólo las identidades culturales pueden y deben ser consideradas células madre de las identidades políticas. Blas Infante no creyó jamás en este orden mundial manejado por los Estados Nación, hijos bastardos de las guerras y los colonialismos. Blas Infante sólo creía en los pueblos culturales como unidades legítimas de poder político. Así pues, bastaría con aniquilar la identidad cultural de un pueblo, matar su alma, para acabar con su potencialidad política. Esa es la razón de ser y la trampa de la globalización: promover la uniformidad cultural en el planeta, eliminar las diferencias culturales entre los pueblos, banalizarlas o convertirlas en productos de consumo, y de esta manera instaurar un único gobierno mundial tolerado por las masas. Y hacia allí vamos como pájaros pinzones a los que se les arranca los ojos para que no dejen de cantar. Hacia el universalismo político que tanto repugnaba a Blas Infante.

Él lo predijo hace más de 80 años con su mágica intuición. Y lo condenó de esta forma: “Contra el reconocimiento de la libertad de los pueblos se ensaya otra resistencia basada en las patrañas: la del universalismo político. Esto es, concluir las distinciones populares en núcleos cada vez de mayor extensión y, siguiendo este criterio, llegar hasta el Estado Único, hasta el Parlamento único de la tierra. ¡Cualquiera se entendería en este parlamento! El centro adecuado geográfico de un Estado tan universalista debiera ser el Polo Norte”.

Pero con más esperanza que ingenuidad, el propio Infante creyó que no sería sencillo instaurar el universalismo político por dos razones: primero, porque la globalización más que simplificar las culturas las terminaría difundiendo por todo el planeta; y segundo, porque la individualidad cultural de los pueblos no se mata tan fácilmente. Para Blas Infante sería preciso que esos pueblos hubieran sido desplazados de sus territorios íntegramente, destruidos en su totalidad o trasladados en masa a otros territorios extraños, o sería necesario que el medio desapareciera o se transformara.

En ambas hipótesis, Infante se equivocó. Más bien le pudo el corazón a la cabeza. Porque ya no son necesarias las bombas atómicas, ni las deportaciones masivas, ni los genocidios colectivos, para acabar con las identidades culturales más frágiles: basta con el dinero y la televisión.

Blas Infante se negó a creerlo y ponía a nuestro pueblo como ejemplo de resistencia cultural frente al universalismo político. Decía que el utilitarismo europeo no había conseguido la uniformidad en Andalucía. Que Andalucía era pensar y sentir. Que el alma andaluza no se había ido. Que había quedado en sus pueblos, esclavizada en su propio solar. En la cultura jornalera. Y por eso gritaba Viva Andalucía Libre. Y lo insertó en nuestro himno para que al cantarlo reivindicáramos en voz alta la vitalidad del alma andaluza, libre del capitalismo insensible de Occidente. Lástima que aquella uniformidad cultural que no pudieron conseguir en quinientos años, estén a punto de lograrla en menos de treinta.

Aunque me duela decirlo, creo que los andaluces hemos roto el cordón de plata con nuestros antepasados porque el Estado del Bienestar, la Unión Europea y mil subproductos más de la globalización capitalista han acabado con la era flamenca. Y lo que es peor: han acabado con ella sin que hayamos tenido conciencia de haberla vivido. El alma sabia y rebelde de la Andalucía clandestina fue capaz de sobrevivir al desplazamiento masivo de moriscos y judíos, a la destrucción sentimental de Al Andalus, a la expropiación ilegal de nuestra tierra, a la ocultación de nuestra historia, al hambre, a la emigración, a la guerra, o a la represión contra los más débiles promovida en todas las épocas por toda clase de gobiernos.

Pero me temo que el alma anestesiada de la Andalucía de hoy no sobrevivirá a la deforestación ecológica, social, cultural y política que está provocando el consumo globalizado. La amenaza es ya una realidad. El futuro ya está aquí. Nuestras ciudades se parecen cada vez más a las de cualquier otra parte del planeta. Nuestros hijos ven las mismas series de televisión que en África o Asia. Juegan con las mismas consolas. Visten igual. Todos estudiarán en Europa y Estados Unidos. Sus paisajes cotidianos serán cada vez más parecidos. Cuando sean mayores, apenas si podrán votar entre dos franquicias políticas como en el resto de países civilizados. Y, por supuesto, nuestros hijos querrán consumir y consumir para sentirse fugazmente felices.

Igual que nosotros.

Pero quizá lo más doloroso será comprobar que nuestros hijos tampoco se la lavarán las manos como sus abuelos, porque jamás vieron a sus padres lavarse de esa manera. Y la culpa, esta vez, será nuestra. Todavía estamos a tiempo. Todavía quedan huellas vivas pero incomprendidas del alma de Andalucía en peligro de extinción. Si no tomamos conciencia de ellas y de lo que significan, mañana serán fósiles bajo tierra.

Por eso afirmo que Andalucía es otra. Y otro el pueblo andaluz. Yo acepto esta nueva realidad sin resignación ni nostalgia. Pero me niego a acatarla como tampoco la acataría Blas Infante. Porque si él estuviera aquí, vivo entre nosotros como yo siento que lo está, no permitiría la muerte del alma de su pueblo. De su identidad cultural. De su espíritu de resistencia. De su fundamento político. Y menos ahora, precisamente ahora, cuando su bandera verde, blanca y verde ondea en nuestras instituciones, cuando su himno se canta en las escuelas, cuando más poder autónomo hemos alcanzado en nuestra historia más reciente. Parece mentira que la misma utopía por la que se dejó la vida sea la que entierre el alma de Andalucía.

¿Y por qué la dejan morir? ¿A quien interesa la muerte del alma de Andalucía?

Sin duda, a los políticos que hoy no están aquí. A los políticos que la gobiernan. Y a los intereses que defienden. Los de su partido. En España. Los mismos políticos que juegan con nuestra deuda histórica, los mismos que hacen coincidir nuestras elecciones con las generales, los mismos que se reeligen indefinidamente, los mismos que desprecian a la sociedad civil cuando no son afines, los mismos que permiten los atentados urbanísticos en nuestra tierra, los oleoductos, los cementerios nucleares, las bases militares, los mismos que renunciaron a nuestros campos, a nuestra pesca, a nuestra energía, los mismos que utilizan y manipulan la figura, la obra y el pensamiento de Blas Infante. Los mismos que lo ignoraron entonces. Los mismos que todavía lo ignoran.

Y que hacen lo indecible para que los andaluces lo sigan ignorando.

A todos ellos les interesa que Andalucía se convierta en un ente clónico e invisible para los andaluces. Que sus noticias ocupen un par de páginas a lo sumo en mitad del periódico o un par de minutos de televisión entre los sucesos y los deportes. Y para conseguirlo, nada mejor que hacer invisible al propio Blas Infante. ¿Por qué tantas calles, plazas y bibliotecas y sin embargo no se estudia en los colegios que llevan su nombre? ¿Y por qué ahora esos políticos proclaman su andalucismo y a la vez se comportan como si le repugnara la palabra?

Porque la figura de Blas Infante es como un beso que enamora. Pero su pensamiento es como dinamita que estalla en los ojos. El discurso político de Blas Infante es rabiosamente contemporáneo. Revolucionario. Y, por supuesto, contrario a sus intereses.

Blas Infante decía que la muchedumbre era la masa y el pueblo su conciencia minoritaria. Por eso creía en la soberanía social, en la democracia directa y popular, en el poder del pueblo que se sabe y se siente libre, en la patria ciudadana, y desconfiaba de los partidos políticos y de sus estructuras. Decía que hay que estar siempre en guardia contra el enemigo común, el actual secuestro de la tierra, causa de todas las calamidades sociales. Creía en el universalismo humano desde el respeto a las diferencias. Intuyó que la crisis de Occidente no era ni política, ni económica sino humana, una crisis de humanidad. Decía que por encima de todos los estados políticos, el estado natural del ser humano era el de su libertad. Creía en el encuentro. En el alma. Y a fuerza de tanto decir, un día como hoy hace 72 años, lo callaron de un disparo.

A Blas Infante lo mataron antes de tiempo para no morir nunca. Su discurso todavía hoy resulta demasiado antisistema para ser conveniente. Por eso hoy, más que nunca, su pensamiento universalista, pacifista, intercultural, humanista, feminista, ecologista y libertario es la solución para Andalucía y desde Andalucía para la Humanidad entera.

Nos hallamos ante un momento crucial para nuestro planeta, para nuestra tierra, para nuestras vidas y la de nuestros hijos. Es la primera vez en la historia de la Humanidad en que el futuro no se percibe como progreso sino como amenaza. Para acaparar egoístamente todos los recursos planetarios, hemos provocado una deforestación ecológica, social, cultural y política sin precedentes en la historia de la Humanidad. Infinitamente más perversa y dañina que todas las guerras mundiales. La sociedad primermundista lo sabe y aún así no renuncia a su nivel de Bienestar. Las utopías han muerto. No hay ideología más allá del consumo globalizado. Nunca como ahora el ser humano ha tenido tanta conciencia de pertenecer a la Humanidad, y nunca como ahora el ser humano ha sido tan individualista.

Y entre la Humanidad y el individuo, cada vez más nada. Desaparecen las fronteras para el tránsito de información, mercancías y capitales pero no para los cayucos y las pateras. Los Estados-Nación comienzan a borrarse de las conciencias y de las economías mundiales. Todo tiende hacia el Universalismo político. Hacia un único gobierno mundial. Hacia la trampa. Y todo el mundo pica el anzuelo porque cada día el mundo se parece más al barrio londinense de Canden Town, donde las distintas culturas se compran y se venden como souvenirs a saldo, porque en el fondo sólo hay una cultura que nadie discute: el mercado. La única religión planetaria.

Decía Aristóteles que la mente es lo divino del hombre. Y yo digo que el corazón es lo humano de dios. El hombre lleva jugando a ser dios desde que es hombre. Pero nunca como ahora de una manera tan desalmada. Tan fáustica. El hombre contemporáneo es un dios sin corazón que ha normalizado la venta del alma al diablo para conseguir lo que desea. Y cuando al fin lo tiene, quiere más porque no tiene alma para disfrutarlo. Éste es el fundamento del absolutismo de mercado. Del liberalismo político y económico. La apariencia de libertad para escoger entre los productos que nos ofrecen. Y la perpetua insatisfacción. Uno es aparentemente más feliz mientras más tiene. Y mientras más tiene, más desea. Y mientras más desea, más infeliz. Y mientras más infeliz, más solo.

Y en medio de la nada, perdida y sin alma, víctima de todos estos procesos aniquiladores, sola, Andalucía.

Hay un reloj de sol en la cara norte de la Giralda de Sevilla. Un reloj de sol donde no da el sol. Cuenta la leyenda que lo colocó un filósofo andalusí antes de marcharse al Oriente, huyendo de la intransigencia y del integrismo irracional que se instaló en nuestra tierra. Para la cultura grecolatina, el tiempo es una línea horizontal donde el futuro queda delante y el pasado detrás. Para los musulmanes andalusíes, el tiempo es vertical, el pasado se asienta en los pies y el futuro apunta a las estrellas. De esta manera crece el individuo sobre lo vivido. El reloj de sol de la Giralda apunta hacia el sol de medianoche, hacia la luz entre las sombras, para que Andalucía no olvide lo vivido y mire siempre hacia el cielo. Para no perderse.

Blas Infante, otro hombre de luz, intuyó que este momento llegaría. Y nos dio el arma para combatirlo: el andalucismo.

¿Y en qué consiste el andalucismo de Blas Infante? En la lucha desde Andalucía contra el universalismo político. En la lucha por mantener la diversidad ecológica, cultural, social y política a todo lo ancho y alto del paralelo 36, para Andalucía, los pueblos y la Humanidad. Las causas justas no tienen patria. Y el andalucismo tampoco. Por eso me atrevo a afirmar que no hay mensaje más esperanzador ni utopía más atractiva que el andalucismo de Blas Infante como expresión paradigmática del universalismo humano en el planeta. El andalucismo de Blas Infante es como el reloj de sol de la Giralda: un referente de luz para que Andalucía no se pierda entre las sombras.

Esta vez la noche se llama globalización. Su coartada es la uniformidad. Y qué mejor metáfora para explicarla que el eslogan de un anuncio de coches:donde no hay diferencia queda la indiferencia. Los mismos paisajes. La misma gente. La misma cultura. Y contra ella combate el andalucismo.

La pérdida de biodiversidad es el componente básico del cambio climático: pierden las especies autóctonas y ganan las banales y exóticas. De ahí que los ecosistemas planetarios tiendan a homogeneizarse. Cada vez son más escasos nuestros linces, águilas y pinsapos y menor su capacidad de reproducción. Eso facilita que aumenten los ratones, urracas y eucaliptos, lo que “nos hace más parecidos a otros lugares”.

Lo mismo ocurre con nuestra sociedad. El Estado del Bienestar se inventó para terminar con la lucha de clases eliminando el presupuesto de hecho: el propio concepto de clase. Muerto el perro, se mata la rabia. Dejan de existir burgueses porque solo hay burgueses. Clase media. Consumidores que no ven los extremos económicos de la sociedad. Los marginados se instalan en las periferias de las ciudades. Los ricos en los gimnasios y restaurantes mezclados con la chusma corriente. Y mientras unos morimos de colesterol, el resto se muere de hambre.

La misma deforestación ocurre con la cultura. Quizá la más grave y determinante para que la masa consienta el universalismo político. Igual que se extinguen especies animales o plantas, cada semana desaparece una lengua en el planeta. Y mientras sepultamos para siempre una manera distinta y milenaria de decir madre, Zara abre tiendas con los mismos escaparates por todo el mundo. Y la gente viaja a Nueva York para comprar lo mismo que ve en la calle Sierpes.

Por último, la deforestación política. Cada vez votamos menos y a menos partidos. Apenas dos marcas electorales han secuestrado toda la política representativa dejando sin voz a la sociedad civil. Y encima nos cuentan que eso es lo moderno. Como en Suiza y Estados Unidos. No. Eso es mentira.

Andalucía está padeciendo como ningún otro pueblo de España y Europa esta deforestación masiva. Nuestras costas y pueblos se han plagado de edificios. Nuestros campos de barbechos y ahora de huertos solares subvencionados para que no quiebren las promotoras inmobiliarias. Ocupamos los últimos lugares en desempleo, producción industrial, renta y educación. Incluso nos morimos antes que la media española. Pero a nadie importa porque Andalucía se ha hecho invisible para los andaluces. El nuevo estatuto que aprobaron apenas un tercio de votantes nos ha colocado en el segundo escalón autonómico detrás de las privilegiadas de siempre, vulnerando así el espíritu popular del 28 de febrero. Seguimos siendo la única comunidad que hace coincidir sus elecciones autonómicas con las generales, como un postizo de cuyos resultados nos enteramos de madrugada y que ha condenado lentamente a la marginalidad al hecho diferencial andaluz. Esta coincidencia electoral es sin duda el mayor de los desprecios a nuestro pueblo, perpetrado por los mismos que no estando aquí también desprecian a Blas Infante.

Ya está bien. Andalucía es otra. Y otro el pueblo andaluz. Lo acepto pero no lo acato como tampoco lo acataría Blas Infante. Si él estuviera aquí entre nosotros, vivo como yo siento que lo está, volvería a gritar ¡Andaluces levantaos! Pedid tierra y libertad. Pero no lo pediría igual que hace 72 años. Ahora todo es más sutil y complejo.

Ahora Tierra y Libertad equivalen a ecologismo, autosuficiencia alimentaria y energética, elecciones propias para Andalucía y más sociedad civil. Blas Infante lucharía contra la adulteración del andalucismo al que los partidos estatales quieren convertir en una línea transversal de sus programas, como ya hicieron con el ecologismo o el feminismo. Blas Infante reivindicaría la esencia del andalucismo como la única ideología desglobalizadora que contiene en sí misma la lucha ecologista y libertaria. Por eso pido a los políticos que hoy sí están aquí un esfuerzo de generosidad y humildad para crear una fuerza esencialmente andaluza adaptada al siglo XXI, una casa común donde se encuentren la radical democracia, el ecologismo y andalucismo político.

Si Blas Infante estuviera aquí se sentiría tremendamente orgulloso de este acto civil en su homenaje, protagonizado por el pueblo andaluz, donde no hay más protocolo que la evidencia de ser todos iguales. Aún así, pido al Presidente de la Junta de Andalucía que reflexione sobre su ausencia, para que sea el último año que falta al respeto de Blas Infante no acudiendo al lugar de su fusilamiento. Igualmente pediría a todas las fuerzas políticas andaluzas que no organicen más actos paralelos en su memoria y que acudan a éste, por favor, sólo a éste. No frivolicen más con la muerte indigna y todavía no restaurada del Padre de la Patria andaluza.

Pero sobre todo, si Blas Infante estuviera aquí, vivo entre nosotros como yo siento que lo está, lucharía para resucitar el alma de Andalucía. Y lucharía para la recuperación de nuestra conciencia como pueblo. Y se dejaría la piel por la normalización de nuestra historia en los colegios y bibliotecas. Y volvería a pedir simbólicamente el uso ecuménico de la Mezquita de Córdoba, la repatriación jurídica y sentimental de los descendientes de andalusíes expulsados, o la declaración del flamenco como patrimonio intangible de la humanidad por la UNESCO.

Yo lo he hecho. Pero yo no soy nadie. Solo. Apenas el colibrí de la fábula. Cuentan que el bosque ardía. Los animales huyeron hacia el lago. Y allí lamentaron la pérdida del decorado de sus vidas. Todos menos un colibrí. Tomó una gota de agua en su pico y se fue dirección a las llamas. Volvió una, dos, tres, cuatro veces ante la mirada atónita de los demás. Al quinto viaje, un animal cualquiera le preguntó: “¿No ves que tu esfuerzo es inútil? Ni aún con un millón de gotas, ni aún dedicando tu vida entera, conseguirías apagar el fuego”. Tienes razón, contestó el colibrí, pero al menos yo estoy poniendo mi parte.

La realidad es terca y conviene aceptarla. Como el resto de los animales, el colibrí también acepta la insolencia de la verdad. Pero no la acata. Sabe que el bosque se convertirá en cenizas. Pero con su conducta diferenciada de la masa, el colibrí está quemando las conciencias del resto de los animales que contemplan las llamas con los brazos cruzados. Si se hubiera quedado quieto como ellos, ninguno se hubiera cuestionado su comportamiento. Al asumir su responsabilidad colectiva, el colibrí los está dejando en evidencia. Porque si todos imitaran al colibrí, tal vez la realidad sería otra. Quizá se apagara el fuego. Al menos, el fuego de sus conciencias. En eso consisten las utopías. En aceptar la realidad para desobedecerla. Y en eso consiste el andalucismo. En que todos los que estamos hoy aquí actuemos como colibríes para Andalucía.

Aceptemos la verdad. Andalucía es otra y otro el pueblo andaluz. Yo la acepto pero no la acato. Como Blas Infante. Como el colibrí. Yo me llamo Antonio Manuel. Como mis abuelos. Tengo dos hijos a los que mi mujer y yo hemos llamado igual que los padres de nuestros padres. A partir de mañana, prometo que nos lavaremos juntos las manos antes de comer como hacían sus abuelos. Y les contaré por qué sus abuelas hacían sábado.

Para que no lo olviden.

Al mayor lo llamamos Liberto en recuerdo de su abuelo libertario. Lo llamamos Liberto para que no olvide jamás que la libertad, como el amor y la memoria, se gasta de no usarla. Para que no olvide jamás que ha nacido libre y que el uso de su libertad dará sentido a su vida.

Y lo llamamos Liberto para que no olvide jamás el ansia de libertad del pueblo al que emocionalmente pertenece, para que no olvide jamás el deseo que lleva Andalucía hilvanado a su nombre, para que no olvide jamás el último grito de Blas Infante con una bala incrustada en la espalda. El mismo que os pido que gritéis conmigo. Pisad la tierra que os pertenece. Levantad los puños y apretad un pedazo de cielo porque es vuestro. Y demostrad a Blas Infante que su voz y el alma de Andalucía siguen vivas, más que vivas que nunca:

¡Viva Andalucía Libre!

La comisión del PA estudiará el recurso de los ex militantes el día 29 de agosto

La comisión de garantías del Partido Andalucista, que preside Juan Harillo, afirmó ayer por la mañana que será en la próxima reunión del organismo, el 29 de agosto, cuando se estudie el recurso presentado por los ex militantes del PA de Coín. Harillo, que se abstuvo de realizar declaraciones al respecto, explicó que durante el mes de agosto sería muy complicado reunir a los miembros del comité, ya que proceden de distintas provincias andaluzas, y que no será hasta la reunión de finales de mes cuando se trate este asunto, entre otros temas del día. Por su parte, Beatriz Sánchez, ex militante del Partido Andalucista y principal afectada, lamentó que ésta respuesta llegue con tanta demora. "Lo tenían que haber solucionado mucho antes, porque es un problema que viene coleando desde abril, y ahora es muy tarde", afirmó. Sánchez explicó además que "los plazos de respuesta, establecidos en los estatutos, no se había cumplido" y que no se habían respetado sus derechos. La ex militante concluye afirmando que ya no espera nada del partido y que en la reunión del 29 de agosto no cree que se aclare nada. El conflicto surgió en abril, cuando tras la celebración de la asamblea ordinaria para elegir al secretario local, algunos militantes del partido detectaron irregularidades en las listas. Se emitió un escrito a la comisión de garantías por el que no recibieron ninguna respuesta y en el que se solicitaba la disolución del comité local y la celebración de unas nuevas elecciones. Esta serie de hechos son los que llevarán a este grupo de ex militantes a tomar acciones legales y denunciar al partido ante los tribunales el próximo mes de septiembre.

viernes, 7 de agosto de 2009

Varios ex militantes llevarán al PA de Coín ante los tribunales


Los problemas internos entre miembros del Partido Andalucista de Coín han llegado a su punto culminante. Varios militantes denuncian irregularidades durante la celebración de la asamblea ordinaria de abril además de una serie de acusaciones de "abuso de poder". Todo esto ha provocado que se haya interpuesto un escrito de reclamación ante el comité de garantías del partido, del que no han recibido respuesta en el plazo estipulado por los estatutos, por lo que han anunciado que van a emprender acciones legales.
"Será en septiembre cuando retomemos todo este asunto y cuando nuestro abogado se ponga a trabajar en la denuncia", explica Beatriz Sánchez, unas de las ex militantes afectadas.
Los problemas que han llevado a esta situación se remontan al mes de abril, cuando Beatriz Sánchez decidió presentar una candidatura a la secretaría local. Sánchez afirma el primer teniente alcalde de la localidad, Andrés Mérida, le ofreció su apoyo pero después presentó su propia candidatura y, según Sánchez, inició una campaña contra ella en la que no faltan "amenazas y presiones".
En el documento enviado al comité del partido se pide la anulación de la asamblea ya que, según dos militantes afectados, la propia Sánchez y Rafael Palomo, se "vulneraron los estatutos del partido, y el reglamento de la asamblea".
A pesar de que una gestora dependiente del PA controló la votación, los ex militantes afirman que durante el proceso se concedieron 10 altas nuevas al partido, que apoyaron a Mérida en el voto. Según destacan, este hecho no se les dio a conocer hasta el día de la asamblea, lo que les dejó "sin margen de maniobra, desvirtuando el resultado de la votación".
Rechazo. Por su parte, el secretario del PA de Coín, Salvador López, y el primer teniente alcalde de Coín, Andrés Mérida, dijeron ayer que no tenían intención de "entrar en este juego" y que si se había producido alguna irregularidad se solucionaría por los cauces tradicionales. "Tenemos órganos superiores que determinan la actuación democrática del partido y ellos decidirán", dijo López. Mérida afirmó desconocer la causa por la que los ex integrantes del partido no habían recibido respuesta del comité en el plazo establecido.
El primer teniente alcalde aclaró además que durante la asamblea a la que se refieren los ex militantes no se produjo ningún tipo de ilegalidad y que se accedió al voto de la forma tradicional. "Se fue pasando listas y cada uno con su DNI ejerció su derecho". Ambos afirmaron que lo único que buscan estas personas es "perjudicar y dañar al partido".

domingo, 26 de julio de 2009

EL PSOE AMPARA A LOS TRÁNSFUGAS DE RONDA



El único voto en contra del representante del PSOE en la Comisión de Seguimiento del Pacto Antitransfuguismo impide la declaración inmediata de Tránsfugas del alcalde de Ronda y los concejales que abandonaron el Grupo Andalucista.

El PA denunció al actual alcalde de Ronda y el resto de ex concejales andalucistas ante la Comisión de Seguimiento del Pacto Antitrans-fuguismo, pero el amparo del PSOE ha impedido su declaración inmediata de Transfugas por lo que se ha remitido a la Comisión de Expertos que analizará y determinará si son o no tránsfugas. La doble "vara de medir" de los socialistas hace tambalearse el pacto. Los andalucistas pidieron la aprobación de una ley que resuelva este tema definitivamente.

La comisión antitransfuguismo en su sesión de 23 de julio de 2009 ha analizado la actuación de los 9 concejales ex andalucistas del Ayuntamiento de Ronda. En este caso, denominado por el propio Ministerio de Política Territorial, "caso de posible transfuguismo en Ronda" la denuncia se ha realizado por los representantes del PA y del PP. En la sesión, presidida por Manuel Chaves, Vicepresidente del Gobierno y Ministro de Política Territorial, sólo existieron intervenciones por los representantes del PSOE, el PP y el PA.
Las intervenciones en este caso se realizaron por Antonio Hernando (PSOE), Juan José Matarí (PP) y David Cabello (PA).
PA y PP coincidieron en calificar de transfuguismo la acción realizada de los 8 concejales y el alcalde de Ronda pero sin embargo Antonio Hernando, representante del PSOE se declaró en contra de la calificación de tránsfuga. Los ex concejales del PA siguen formando el equipo de gobierno una vez que han abandonado la disciplina del partido bajo cuyas siglas se presentaron en las elecciones de 2007. Esta declaración en contra de un único miembro del pacto hace que el caso tenga que ser analizado para su dictamen por el Comité de Expertos “Independientes” al que se remiten todos los acuerdo cuando no existe unanimidad.

La solicitud de la declaración de Transfuguismo se realizó por parte del representante del PA, David Cabello en base a que los concejales de Ronda se presentaron bajo las siglas y en una lista electoral de un partido político al cual han abandonado, no han entregado el acta de concejal que obtuvieron al presentarse con las siglas del PA, ya no responden a la disciplina del partido con cuyas siglas obtuvieron el acta de concejal, se han dado de baja en el PA para no tener que obedecer la disciplina de un partido democrático y poder actuar libremente; firmaron la ficha de militantes del PSOE en la sede provincial del PSOE de Málaga al día siguiente del abandono del Grupo Municipal Andalucista y en ningún momento el PSOE les ha exigido a los concejales tránsfugas el abandono del acta de concejal que consiguieron bajo las siglas del PA.

Cabe recordar que el actual Secretario General del PSOE-A es la persona que presidió la sesión de la mesa antitransfuguismo, Manuel Chaves, sesión en la que se advirtió por parte del representante del PA, David Cabello, que se había consumado un fraude de ley al pacto antitransfuguismo ya que los concejales mantienen el acta de concejales tras abandonar el partido bajo cuyas siglas consiguieron dicha acta. Finalmente y como resultado de estas actuaciones el color político del Ayuntamiento de Ronda ha cambiado ya que los actuales dirigentes del Ayuntamiento rondeño responden a la disciplina de su nuevo partido, el PSOE.
Los argumentos esgrimidos por Hernando (PSOE) han sido exclusivamente que se han pasado todos los concejales. Desde el PSOE no creen que sea transfuguismo la actitud de los 9 concejales de Ronda y amparan a todos aquellos que abandonen sus formaciones de origen si finalmente engrosan las filas del socialismo.
En el transcurso de la sesión David Cabello (PA) le recordó al Sr. Hernando que el mismo representante del PSOE justificó la declaración de tránsfuga en el Ayuntamiento de Torredembarra por el cambio de color político del Ayuntamiento (caso 4/2009 de esta misma sesión donde el PSOE cree que son tránsfugas por cambiar el color político del gobierno de la población tarraconense), argumento que también debe servir para Ronda.

Finalmente tanto el representante del PA como el del PP expresaron en la propia mesa de seguimiento y ante los medios de comunicación allí presentes que muy seguramente habrá un antes y un después en la mesa antitransfuguismo, tras lo que el PA pide que se aclare esto con una ley no interpretable nada más que por los tribunales.

El representante del PA, David Cabello, expresó tanto su sorpresa ante la actitud del PSOE de cobijar y amparar a unos tránsfugas por el mero hecho de que se afilian al PSOE como su lamento por ver que algo que podía funcionar está muy próximo a su extinción, el Pacto Antitransfuguismo.

EL PA APOYA LA FUSIÓN DE CAJASUR, UNICAJA Y CAJA DE JAÉN



La Secretaria General del PA pedirá a los partidos andaluces que apoyen el objetivo de tener una gran caja andaluza
Pilar González, expresó su apoyo a la fusión de cajas de ahorros andaluzas, como la unión abierta en Unicaja, CajaSur y Caja de Jaén y consideró que la operación "debe tener poca política y mucha técnica financiera". También apuntó la Secretaria General que ve "con buenos ojos" el proceso de fusión, ya que "es bueno para el interés general de Andalucía".

La secretaria general del PA, Pilar González, expresó su apoyo a la fusión de cajas de ahorros andaluzas, como la unión abierta en Unicaja, CajaSur y Caja de Jaén y consideró que la operación "debe tener poca política y mucha técnica financiera".

En declaraciones a Europa Press, González apuntó que ve "con buenos ojos" el proceso de fusión, que, a su juicio, "es bueno para el interés general de Andalucía".
Para González, "las cajas deben ser un instrumento financiero al servicio de la economía andaluza, pues en cualquier circunstancia, pero especialmente en momentos de crisis, es necesario contar con un instrumento financiero potente y referente para el conjunto de la economía andaluza".
La secretaria general del PA consideró que este proceso "debe tener escasa política y mucha técnica financiera" y agregó que "una vez definido el objetivo, hay que emprender la fusión de la forma mas cuerda posible y los menores conflictos posibles".
Por ello, pedirá a los partidos que "apoyen el objetivo de tener una gran caja andaluza, pero poco más, los partidos se deben abstener de intervenir en otro tipo de cuestiones".

Reconoció que, debido a la situación de la economía y del sistema financiero "desde el punto de vista técnico esta operación puede tener dificultades, pero si por encima de esas dificultades aportamos la voluntad de resolverlas, se podrá solventar".
"Las circunstancias no son sencillas y algunas cajas atraviesan períodos de dificultades, pero al margen de esas dificultades, que deben entrar en el terreno técnico, los políticos podemos apoyar el objetivo de que el sistema financiero andaluz cuente con una gran caja andaluza", aseveró.
Para Pilar González, esta fusión se debe abordar "con generosidad y cordura de todas las partes", de manera que "el poder de cada parte dentro de la caja resultante debe tener una proporción real, pues no es sólo cuestión de poder ni de política, sino de garantizar un buen instrumento financiero a Andalucía, para lo que hay que distribuir la capacidad de control y de influencia de cada una de las partes". "Se debe resolver con la mayor cordura y generosidad por parte de todos", reiteró.

sábado, 25 de julio de 2009

Una comisión de expertos analizará el pase de concejales del PA al PSOE

La Comisión de Seguimiento del Pacto Antitransfuguismo, presidida por el ministro de Política Territorial, Manuel Chaves, ha decidido remitir a la comisión de expertos independientes el trasvase al PSOE del alcalde, Antonio Marín, y los ocho concejales del PA, para que estudie el caso.Este organismo no ha admitido que los ex andalucistas se puedan considerar tránsfugas. La Mesa Antitransfuguismo ha declarado seis casos de transfuguismo y enviado 12 (entre ellos figura el de Ronda) para que lo estudie la comisión de expertos. Concretamente, el caso de Ronda le ha valido al secretario de Política Local y Autonómica del Partido Popular, Juan José Matarí, para criticar la actitud del PSOE: "Se niegan a admitir ningún caso de transfuguismo entre los que le afectan, a pesar de haber algunos evidentes", por lo que dijo que el PSOE ha puesto en crisis el Pacto Antitransfuguismo. Matarí denunció la situación política de Ronda a finales de junio ante el organismo que vela por el cumplimiento del pacto. También desde el PA se ha hablado de una doble vara de medir con el caso de Marín y los ocho ediles ex andalucistas.

viernes, 24 de julio de 2009

DIMISION DE MANUEL CHAVES

NOTA DE PRENSA: REUNIÓN MESA ANTITRANSFUGUISMO

Desde el Partido Andalucista, tras el fracaso de la reunión de la mesa antitransfuguismo celebrada ayer día 24 de Julio, pedimos el cese del Vicepresidente tercero y Ministro de Cooperación Territorial, don Manuel Chaves, por los siguientes motivos:

- Sale de Andalucía hacia su puesto de ministro premiado por el presidente del gobierno por su “lealtad” en la negociación de la deuda histórica, por supuesto lealtad partidista no al cargo que ostentaba como presidente de los andaluces, a los que privó de una cantidad justa en compensación por la falta cometida en su día.

- Tras su salida del ejecutivo andaluz, tiene encomendada como principal tarea la negociación del nuevo sistema de financiación autonómico, del que avanzó que Andalucía sería la principal beneficiada, palabras que después no se han ratificado con los hechos, siendo Cataluña la principal beneficiada gracias a la pericia de sus políticos, de la que carecen nuestros representantes en Andalucía, primando una vez más el interés partidista del equilibrio parlamentario en Madrid que los problemas de Andalucía y su convergencia con el resto de territorios.

- Como segunda tarea, tiene la de resolver la financiación local, tarea que por ser tediosa y exigente, parece ser que se ha pospuesto hasta el 2011, todo ello teniendo en cuenta la grave situación financiera por la que están atravesando los ayuntamientos, por la falta de financiación y competencias agravadas por la situación de crisis.

- Por último nos encontramos el espectáculo lamentable montado en torno a la mesa antitransfuguismo, en la que anteponiendo una vez más sus intereses como secretario general del PSOE a las obligaciones de su cargo con los ciudadanos, se niega a reconocer el caso de Ronda como un caso de transfuguismo.

Pues bien señor Chaves, no solo es un caso de transfuguismo, si no que es el caso más lamentable sucedido en la historia de la democracia española, digno de estudio incluso en países de nuestro entorno. Si todos entendemos por tránsfuga, aquel que habiendo sido elegido representante en una institución pública a través de sufragio bajo un signo político determinado, y por intereses personales o diferencias con su organización abandona ésta para apoyar a otra fuerza política distinta a la que concurrió a los comicios en los que fue elegido, como no entender que si en vez de uno son 8, el caso es si cabe más claro, máxime cuando, como hecho inédito estos representes incluso se afilian previa y públicamente al partido al que se mudan, por tanto es una burla a los ciudadanos andaluces en general y rondeños en particular; no pronunciarse en el sentido de la lógica y pasar el problema a un comité de expertos, no parece que se deba ser experto para calificar este caso de burla a la democracia, a las instituciones y a los ciudadanos, que son por ende los más perjudicados.

Por tanto, puesto que el señor Chaves ha demostrado sobradamente a lo largo de su dilatada carrera la incapacidad para reconocer errores en su gestión, y actuar de forma interesada y partidista desde todos los puestos en los que ha desarrollado su labor, sin haber en ningún caso defendido el interés ciudadano, si no el de su organización política, en contra de las obligaciones morales de un cargo electo, y puesto que su falta de autocrítica le impide dimitir, pedimos su cese inmediato para evitar que siga dañando las instituciones por las que pasa, y dignificar la figura política, tan denostada por culpa de representantes como este.


Sin más que agradecerles su atención, un saludo:


Málaga a 24 de Julio de 2009


Fdo: Oscar Camacho Rosales
(Vicesecretario-Portavoz Provincial del Partido Andalucista de Málaga)

domingo, 19 de julio de 2009

El PA espera que el alcalde de Ronda sea declarado tránsfuga esta semana







El secretario provincial del Partido Andalucista, Salvador López, espera que la próxima semana todos los partidos que firmaron el Pacto Antitransfuguismo "declaren tránsfuga" al alcalde de Ronda, Antonio Marín Lara, que abandonó las filas andalucistas junto a otros ediles para pasarse a las socialistas, al considerar que es "la figura política en la que ahora mismo está encuadrado". López indicó a Europa Press que el jueves está prevista una reunión en Madrid de las fuerzas que firmaron dicho pacto, incluido el PA, "para estudiar el caso de Ronda", después de que el pasado 11 de junio Marín Lara y los ocho concejales hasta entonces del PA registraran su afiliación al PSOE. El andalucista consideró que, con las declaraciones que realizó Marín Lara sobre que continuará "pilotando Ronda pero con una escudería más grande", el mismo regidor "afirma que es un mercenario de la política, en cuanto que los pilotos cambian de escudería cuando se ven mejor retribuidos". Asimismo, señaló que con esas manifestaciones "también se ha declarado tránsfuga, porque ningún piloto cambia de escudería a mitad de campeonato".

viernes, 17 de julio de 2009

FINANCIACIÓN

El PA lamenta que "se vuelve a 1977 consagrando la desigualdad", y recuerda que "Chaves no es Clavero".
La Secretaria General del PA, Pilar González, lamentó que se vuelva "al 3 de diciembre de 1977" con el nuevo modelo de financiación autonómica que, a su juicio, "consagra la desigualdad de Andalucía y la asimetría en el seno del Estado", tras lo que recordó que el vicepresidente tercero del Gobierno y ex presidente de la Junta, Manuel Chaves, no es el ministro Manuel Clavero "y no reacciona ante su partido en defensa del interés general de los andaluces".

En declaraciones a Europa Press, González reconoció que con el debate sobre la financiación "ha tenido una regresión a hace 30 años y tengo la impresión de que es 3 de diciembre de 1977", de manera que "la Junta va a decir 'sí' a un modelo de financiación que consagra la asimetría del Estado y los privilegios de unos en detrimento de Andalucía".

"Estamos como en 1977, en absoluta desigualdad y en un estado de indefensión, empezando por las formas de la negociación del nuevo sistema, que ha sido de poder a poder, del poder catalán al del Estado, y donde Andalucía no tiene poder y no ha pintado nada", se lamentó la dirigente andalucista, quien insistió en que en Andalucía "no tiene poder político, empezando por las formas y siguiendo por el fondo".

Agregó que, utilizando todos los parámetros posibles, Andalucía "tiene que ser objetivamente la que más reciba, porque tiene más extensión mas dispersión de la población, más territorio, y necesita más recurso que otras comunidades porque tiene menos renta, menos pensión media que otras comunidades y casi un millón de parados".
"Andalucía tiene todos los déficits y ninguna ventaja con este modelo de financiación",
reiteró González, para la que con este modelo "volvemos al punto de partida".
Asimismo, agregó que Chaves "no es Clavero, y no reacciona como hizo éste ante su partido en defensa del interés general de Andalucía, por lo que hemos retrocedido 30 años con este sistema de financiación que consagra la asimetría y la desigualdad, primando a los que tienen más renta y no a los que tenemos mayores problemas, que es Andalucía".
Por ello, insistió en la necesidad de "decir no a ese modelo de financiación en defensa del interés general de Andalucía, aunque la Junta va a decir que sí, porque no defiende el interés general de los andaluces".
Por último, insistió en que con este nuevo modelo "se acentúan las desigualdades" y criticó la operación "rocambolesca" de incluir los metros y el Guadalquivir "cuando hablamos de servicios esenciales como educación, sanidad o personas dependientes", de manera que, a su juicio, "contar la subvención a los billetes de metro para cuadrar los números es una tomadura de pelo a los ciudadanos".

Datos, para la claridad: Cataluña: 7.364.0768 habitantes, 600.000 parados, 3.855 millones de euros de financiación.Andalucía: 8.202.220 habitantes, 1.000.000 parados, 3.133 millones de euros de financiación.No nos habían contado el cuento de la población? Como es posible que con un millón menos de habitantes reciban 722 millones de euros más?